
El backgammon es uno de los juegos de mesa consentidos desde siempre. En este juego el desarrollo de las habilidades y las estrategias de juego, son indispensables. Pero conocer las reglas y tener algunas cuentas estrategias no basta. La suerte juega un papel primordial en el juego, y adoptar una estrategia inteligente es tan sólo el principio para poder ganar.
El backgammon tiene un condimento que lo hace atractivo por sobre muchos juegos de azar: el riesgo. Y el factor de riesgo es precisamente uno de los obstáculos para desarrollar el juego en los principiantes del backgammon. Hay que dejar en claro algo de una vez; puedes jugar siempre seguro, protegiendo tus fichas, pero esto no te ayudará a ganar.
Lo que debes tener siempre presente, es que el backgammon es un juego de habilidad, estrategia y suerte. Estos tres factores combinados son los que le dan al backgammon su corte único, y en este juego, quien no arriesga no gana. Debes considerar antes de tirar los dados, cuáles es tu posicionamiento dentro del tablero, y debes ir pensando que la mejor manera para colocarte por encima de tu oponente es atacar directo a sus fichas. Procura desde el inicio que tu “casa” esté protegida, para que a la hora de sacar una ficha de tu oponente, le resulte más difícil volver a entrar en el juego.
