
El póker es un juego que se gana con buenas cartas y expresiones de acero. Pero por más que te esfuerces en no mostrar cuán débil puedes llegar a ser, tu cuerpo, mediante sus reacciones biológicas naturales, mandará señales físicas que denoten lo que está pasando dentro de tu cabeza. Estas manifestaciones no tienen que ser necesariamente reflejadas con sudor extremo o estornudos –vamos, que no somos tampoco dibujos animados –pero es común que a la hora del nerviosismo, los tics aparezcan.
Ni siquiera un jugador profesional puede evadir este hecho, de ahí que al menos traten de disimular un movimiento ocular con gafas oscuras, o expresiones faciales haciendo alguna otra cosa mientras juegan el juego. Trucos de los que llevan más horas delante de la mesa de fieltro. Pero si aprendes a identificar este tipo de reacciones en tus adversarios, estarás un paso más adelante que ellos, y probablemente podrás descubrir que tan fuertes o débiles son.
Podríamos clasificar este tipo de reacciones en dos grupos: reacciones voluntarias y reacciones involuntarias. Una de las reacciones más comunes en cuando un jugador se llena de actividades mientras juega. Si ves que tu contrincante está de pronto comiendo, hablando con un amigo, jugueteando con un objeto de la mesa, y todo esto mientras juega sin inmutarse, debes procurar tomar tus reservas. Y si ves que él incrementa la apuesta, tú no apuestes a menos que tengas una excelente mano.
Lo más buscado
vicio del juego
Las emociones pueden resultar ser el peor enemigo para un jugador de póker. Cuando un jugador se deja vencer por la tentación presentada por sus emociones, permite que éstas influyen en su estilo de juego y en sus apuestas, probablemente con resultados negativos.De tal modo, asegúrate de tener tus emociones bajo control a todo momento, ya sea que estés practicando en un casino real o en un casino virtual.
Del mismo modo, la confianza y una predisposición mental positiva que ayudara a convertir en un jugador fuerte. Recuerda que sólo cuando piensas en forma positiva que verdaderamente puedes ganar, será mayor tu posibilidad de en efecto convertir en ganador.E incluso cuando tienes confianza, puede que en ocasiones no te resulte sencillo controlar tus emociones. En tales casos, te recomendamos retirarse del juego y realizar alguna otra actividad.
Esto te ayudará a distenderte, para que luego vuelvas a encaminarse por el camino correcto y puedas pensar claramente, para determinar así tus acciones en la mesa de póker. Cada jugador de póker debería recordar de qué se trata tan sólo de un juego, y que perder aquí no significa de ninguna manera que se trata del fin del mundo. Leer más…

Las emociones en una partida de póker pueden resultara ser un verdadero problema para aquellos jugadores que no logran controlarlas, permitiendo así que sus temperamentos Saint interpongan en sus estilos de juego, y afectan de vez de manera negativa. La habilidad que un jugador de póker pueda tener para ganar un juego podría ser degradada de gran medida gracias a la interposición de sus emociones y temperamento. Esta es la razón por la cual es esencial aprender a controlar nuestras emociones, intentando de este modo alcanzar resultados positivos.
Cuando un jugador no logra controlar su temperamento y sus emociones, hay factores insignificantes que podrían resulta y peligrosos disparadores. Las emociones, por ejemplo, pueden despertarse mediante comentarios que hayan sido realizados innecesariamente en una mesa de póker en un casino, lo que no ayuda en lo absoluto a un jugador a mantenerse en calma, llegando incluso a alterar también su lenguaje corporal. En los casinos virtuales, los jugadores pueden exhibir emociones de manera positiva o negativa a través de la forma en la que juegan sus cartas y colocan sus apuestas.
Si te perturba haber perdido un juego, o si te pones extremadamente feliz luego de haber ganado una sesión, esto reflejara que, en realidad, no eres tan buen jugador. Procura recortar siempre que, para ganar en el codo de póker, ganar o perder debe Leer más…

A menudo nos tocan dos cartas del mismo palo en una mano, y esto nos incita a actuar en una forma o en otra. Pero cuando esto sucede es igualmente fácil malinterpretar esta combinación de cartas y actuar en forma errónea, o incluso paralizarnos por no saber cómo utilizar este dato para tomar una decisión respecto de la apuesta.
Desde las últimas tres posiciones en la mesa (la última, la anteúltima y la antepenúltima), la diferencia entre tener dos cartas del mismo palo y dos cartas de distinto palo pueden significar tanto como para transformar nuestra decisión de retirarnos, en la decisión de subir la apuesta. En cambio desde cualquier otra posición, esta diferencia nunca es significativa.
Si estamos en las primeras posiciones, lo único que debemos mirar es el número de las cartas, y no su palo. Este es un consejo que no se suele dar, y que sin embargo es sumamente importante. Son muchas las personas que creen que por tener dos cartas del mismo palo en la mano tienen la posibilidad de realizar una muy buena mano con un color o incluso con una escalera de color.
Y sin embargo, no se suele tener en cuenta la posición de la mesa en la que los jugadores se encuentra cuando recibe las cartas de los juegos. Y esto es lo que marca la diferencia entre tener la suerte de haber recibido dos cartas de un mismo palo, a tener sencillamente dos cartas como cualquier otras.

1. Paciencia
En los torneos de póker sin límite no hay prisa y debe ser paciente incluso en manos con altas apuestas. La falta de paciencia es un gran problema para los jugadores en un juego de poker sin límite de efectivo. Generalmente si es una mano fuerte se comienza a sentir bastante ansiedad.
2. Use la agresión como ventaja
Jugar agresivamente, no es jugar como un maníaco feliz. En el póker, la agresión se entiende por el aumento en sus manos fuertes y doblando en sus manos débiles. Suena sencillo, ¿verdad? El problema es cambiar, la mayoría de jugadores de póker se salen de esta estrategia, y simplemente llaman con sus manos débiles y fuertes, y se retiran sólo cuando sus manos están irremediablemente condenadas.
Un jugador agresivo de póker, o aumenta o se retira. Si no es lo suficientemente fuerte como para plantarse, no es lo suficientemente fuerte como para llamar. Claro, hay veces perfectamente aceptable para llamar en el póquer, pero es cuando se desea jugar un juego fuerte y agresivo. La agresión cuando se tienen manos fuertes es la forma de ganar el dinero del pozo.
3. Preste atención a la posición
Preste atención a su posición y a la posición de sus oponentes. Todos los jugadores deben tomar parte en cada una de las manos de póker, por lo tanto, la posición debe ser analizada y considerada. La decisión de cómo jugar la mano siempre será afectada por su posición en la mesa de póquer.

Con la introducción del póker en la televisión la mayoría de las personas están familiarizadas con el estilo ovalado de las mesas de póker. La razón para este tipo de mesa se debe a la cantidad de jugadores, que debe sentarse a jugar la partida de póker.
Las mesas de estilo redondo en su gran mayoría están diseñadas para un máximo de ocho jugadores. Tienen la ventaja de hacer que sea fácil para cualquier jugador estar frente a cualquier otro jugador.
Al jugar en una mesa de estilo ovalado puede ser difícil para un jugador en un extremo, pasar a un jugador en el extremo opuesto de la mesa. Con un estilo de mesa redonda no importa dónde está sentado, que será fácil hacer frente a otros jugadores.
Otra ventaja es la colocación en la sala. A menudo, puede ser más fácil colocar una mesa redonda en una esquina. Esto es conveniente para aquellos no quieren darle un lugar prominente en el salón.
Además, este tipo de mesas es muy bueno para juegos casuales en amistad ya que hace que sea fácil para todo el mundo hablar y conversar en torno a la mesa.Algunas mesas redondas vienen con tapas que le permiten utilizar la tabla para el uso diario, además de su juego de póker ocasional.Otras dos grandes características son los portavasos y bastidores de fichas.

¿Y por qué crees que los jugadores profesionales se ponen sus propios límites de apuesta? Es muy sencillo, porque de no imponértelos, terminarías perdiendo todo lo que puedas llegar a ganar. Saber cuándo retirarse debe ser una de las primeras cuestiones, a tomar en cuenta desde antes de comenzar a jugar.
No es contradictorio lo que estoy diciendo. Todo lo contrario, se trata de establecer un plan claro de metas y objetivos a cumplir, ya que sólo así podrás comenzar a ganar dinero de verdad.
Primero que nada, debes de saber de cuánto dinero dispones para apostar. A esta cantidad de dinero se le conoce como bankroll, y representa el dinero por sesión que podrás gastar. Debes de respetar este monto a como dé lugar, pues es regla de oro que no lo utilices para otra cosa, ni que dispongas de dinero extra una vez que te hayas terminado el bankroll.
También es importante que te impongas una cantidad máxima de ganancias, y luego de obtenida esa ganancia, también sepas que es momento de retirarte. Por ejemplo, puedes decidir que tu bankroll no será mayor a los 100 dólares, y que piensas retirarte si llegas a ganar el 25 por ciento de tu bankroll; lo cual lo hace un negocio modesto, pero que te permite generar una ganancia real, y si sigues al pie de la letra este plan, a fin de mes tendrás 25% más de dinero que antes. Aprende a decir suficiente, y disfruta del juego.

Esta disponibilidad para poder experimentar lo que es una ganancia a la hora que sea, se puede convertir en un problema para muchos jugadores, quienes podrían desarrollar una ludopatía; y muchos pueden llegar a creer que no se trata de una adicción, cuando en realidad sí lo puede llegar a ser.
Desafortunadamente, si un jugador no sabe controlar sus impulsos, entonces esa adicción puede ser fácilmente desarrollada. Con las tarjetas de crédito operando a través de los casinos en línea, también se dificulta el poder realizar una medida más concreta sobre cuánto dinero se puede estar llegando a gastar en realidad, ya que un número en la pantalla es más fácil de gastar que un billete de verdad.
Además se debe incluir el hecho de que los casinos online, por jugarse desde la comodidad de la casa, no te permiten medir bien el tiempo, por lo cual podrías pasar horas antes de darte cuenta que ya has jugado demasiado.
Debes de tomar en cuenta que puedes tomar medidas para que un problema así no se te presente jamás; pero esto depende totalmente de ti y de nadie más. Que vamos, tampoco se trata de satanizar a los casinos, todo lo contrario, toda vez que las apuestas son una forma sana de entretenimiento y un pretexto para ganar algunos billetes a la vez. Apostar debe de ser una actividad recreativa, y debes saber que incluso los jugadores que viven del juego establecen sus propios límites.

El juego, del póker ha estado en nuestra cultura durante muchísimos años; y posee varios elementos que lo han hecho popular a lo largo de toda su historia. Además de tratarse de un juego de habilidad y de suerte, se trata de una de las maneras más populares que existen para apostar.
Y toda vez que los elementos del póker lo hacen un juego donde no todo está librado al azar, ya que el jugador controla muchos de sus factores, en ocasiones escapa uno de los elementos más importantes de cualquier juego de apuestas: el saber decir, ha sido suficiente. ¿Cuándo se debe de decir que ya ha sido suficiente? Es decir, ¿cómo podemos darnos cuenta que ya es hora de retirarnos?
Existen cuatro tipos fundamentales de variaciones del póker: el stud, el sencillo, el dibujado y el comunitario. En el comunitario se incluyen versiones del juego como lo serían el Hold’em y el Omaha. En general el póker es muy sencillo de ser entendido, y de ahí que tanto jóvenes como viejos disfruten de jugarlo, y que su popularidad en la web se haya acrecentado de semejante manera, y hoy en día se puedan encontrar juegos en red las veinticuatro horas del día, todo el año.
Debemos admitir que el juego está pasando por su mejor momento en lo que lleva de historia. Esto por una simple razón: puedes disfrutar de la adrenalina del juego desde donde sea y a la hora que sea.
