
Esta variante de poker inicia la jugada por intemedio de dos jugadores que son los ubicados en el lado izquierdo del crupier. Estos jugadores son los encargados de colocar determinada suma de dinero en el pozo, para que se pueda comenzar el juego con un monto específico.En el Texas Hold’em el valor de las apuestas depende exclusivamente de qué se esté jugando.
Es decir si es una partida estructurado o no; con límites o sin límites. Una vez que finaliza dicha ronda de apuestas el crupier descartará la carta que se encuentra arriba de la baraja. Esta acción se la conoce como: “Quemar la Carta”. Este procedimiento se realiza para evitar cualquier tipo de fraude
A continuación, el dealer reparte las tres cartas siguientes a cada jugador de la mesa. Estas cartas son denominadas “flop” y puede usarse por los diversos jugadores con el fin de obtener fórmulas o combinaciones ganadoras que se suman a las “hold cards”.
Una vez que se finalice con las apuestas el repartidor quema otra carta. Inmediatamente se incorpora una carta más a las generales o comunitarias. De esta manera, los jugadores pueden lograr con esta carta formar la combinación ganadora. A continuación, el jugador ubicado a la izquierda del repartidor empieza con otra ronda de apuestas. En los estilos de Texas Hold’em, por lo general, se suelen doblar las apuestas en esta ronda.
El crupier “quema” otra carta y apoya en la mesa otra carta vista. Esta carta comunitaria, la quinta, se la conoce con el nombre de “river”.Por último, se da comienzo a una nueva ronda de apuesta. El jugador que debe empezar en esta oportunidad es el que se sienta a la izquierda del repartidor. Finalmente todos los jugadores muestran sus combinaciones. Esta acción es conocida como “showdown”. Gana aquel jugador con la combinación de cinco cartas más elevada.

Para continuar con las reglas de etiqueta en el poker que muchas de ellas han quedado en el olvido por muchísimos jugadores que experimentan este juego sin conocer sus fundamentos y bases. Cualquier jugador de poker profesional que conoce que es de muy mal gusto y canador, esperar demasiado tiempo a que un participante decida su acción. Otro factor, de por sí molesto, es que el jugador se descarte en fuera de turno.
Y esta actitud se enfatiza si el jugador que descarta no le interesa seguir participando por el pot. Esta decisión puede influir en forma directa en la ganancia de un jugador. Por lo general se realiza esta movida porque le otorga cierta ventaja al jugador que está sentado al lado del participante que aaciona de esta manera. De todos modos, no es lo corresponde dentro del juego poker. Incluso hay muchísimos jugadores que llaman fuera de turno o que se entregan adelantándose a todos los participantes.
Otro error fatal dentro de las reglas de etiqueta del poker.
En caso de que desee descartarte, siempre ten en cuenta mantener a baja altura las cartas; de esta manera evitarás que cualquier jugador pueda visualizar lo que estás descartando. Cauqluier jugador que exhiba sus cartas, incluso si la partida a finalizado, implica que no es un verdadero jugador de poker, que no respeta las normas y será mal visto por todos los que conforman la mesa de esa partida.
En caso de que un jugador anuncie su mano y que la misma sea mejor a la tuya, no debes descartarte. Es responsabilidad del crupier indicar quién es el ganador. Por último, no tirar las fichas al pot y tratar siempre de que estén a la vista de todos.

Siempre es bueno escuchar a aquellos que conocen de juegos de casino, los consejos de juego son importantes para llegar a ser un buen jugador en todos los sentidos. Jugar póker requiere de mucha inventiva y es bueno arriesgar un poco de vez en cuando, ya sabemos lo que dicen, el que no arriesga no gana. Según lo que digan las cartas en cada mano serán nuestros movimientos y mejores tácticas para vencer. Siempre es bueno tener los mejores consejos de póker, o sea algún aficionado ganador o con mayor experiencia que nosotros y que haya jugado en importantes torneos y juegos.
Siempre resulta necesaria una voz de aliento y que nos ayude a ver mejor la partida, que nos alumbre un poco y nos guié hacia la victoria. Es necesario tener esos importantes consejos y ser asesorados por jugadores que conozcan el juego que muchas veces parece sencillo, pero no lo es.
El póker es un juego donde se combinan muchos detalles y donde los aficionados que lo juegan son importantes y debemos prestar mucha atención. Jugar con mucha paciencia, ganar póker no es para todos, debemos poseer ese don especial para que la suerte nos ayude y nos salgan las partidas bien en el juego de póker. La forma de sobrevivir en este juego es adaptándose rápido y poder asimilar los cambios del juego rápido, adoptar las mejores decisiones en el momento oportuno. El juego de póker es para personas rápidas e inteligentes y con cabeza bien ágil para ganar las partidas y apuestas.

Cuando un jugador revisa dos o más veces el flop que tiene tres cartas de un mismo palo lo más seguro es que él tenga una carta que pueda combinar con las del flop, y esté tratando de ver la manera de hacerlo. Así que como verás, este tipo de expresiones pueden manifestarse más o menos con un enunciado general: el jugador que simula ser fuerte generalmente tiene una mano débil, y el que simula ser débil generalmente tiene una mano fuerte. Pero no hay nada como ver los patrones que los jugadores tienen para apostar.
Y si ves que un jugador está actuando como si tuviera una mano buena, confróntalo o sube la apuesta; y trata de rehuir de aquellos que se muestren débiles. En ocasiones, verás que este tipo de circunstancias también se manifiestan con la intimidación visual o con evitar el contacto visual. Pero toma en cuenta que esta información no será exclusiva tuya.
Así que piensa que es muy posible que si un jugador más avezado nota que estas prestando atención en este tipo de comportamientos, comience a tomar actitudes invertidas, y te mande señales erradas con el fin de dislocar tus decisiones.En todo caso, la mejor manera de ir armando tu juego, es con tu juego en sí. Identificar las intenciones de los oponentes es una gran ayuda, pero la mejor manera de ganar con tu mano, es focalizándote en tu mano.

Y si una expresión puede hablarnos de la fortaleza de nuestros oponentes, esa ni siquiera tiene que estar en sus palabras, en sus movimientos o en sus cartas, sino que como veremos, podríamos encontrarla en sus fichas. El siguiente es un caso que suele repetirse en los casinos. Si ves que tu oponente apuesta cien dólares usando una ficha de cien, cuando perfectamente podría usar las cuatro fichas de veinticinco que tiene en la mesa, lo más probable es que tenga una mano imbatible.
¿Cómo se explica esto? Por la disposición que naturalmente tenemos a querer conservar las fichas grandes para nosotros. Cuando vas de un lugar a otro del casino quieres ir lo más ligero posible, y por tanto, tener que cargar con la menor cantidad de fichas. Entonces, si tu contrincante está apostando una sola ficha cuando podría apostar cuatro o más de valores más bajos, es porque a niveles subconscientes tiene la confianza de que esa ficha de valor alto va a regresar a él.
Con este punto hay que ser muy cuidadoso, sobre todo porque es sencillo percatarse de ello. También es importante poder usar este dato a la hora de que realices tu apuesta, por si alguien vigila la forma en cómo estás apostando, lo hagas tan discreto como sea posible. Otra manera más de identificar lo que puede estar ocurriendo en la cabeza de tu adversario, es cuando te percatas que revisa demasiado el flop que tiene tres cartas de un mismo palo.

Y así como existen señales de intimidación, también existen señales de debilidad. Se trata de un caso similar al anterior, sólo que se da el caso contrario. Un jugador se quiere mostrar débil apropósito, ¿por qué? Porque quiere darte la seguridad para que pienses que tendrás una mejor mano que él, y aquí si debes de cuidarte más, que lo más seguro es que tenga una muy buena mano.
Las señales de falsa debilidad más comunes son cuando un jugador pone sus fichas de apuesta de una manera muy sigilosa, casi tímida; cuando trata de pasar desapercibido entre el resto de los jugadores, o cuando simplemente apuesta lentamente y se reclina sobre la silla, aparentando una falsa actitud de reserva. Ten cuidado con estas señales.
Otro tipo de manos fuertes pueden asociarse con los pequeños discursos que pueden dar tus oponentes antes de incrementar la apuesta. Si antes de subir la tasa de apuesta tu contrincante dice algunas frases trilladas como: “un hombre tiene que hacer lo que un hombre tiene que hacer” o “esto me va a doler más a mí que a ti”; lo más probable es que tenga una excelente mano. Aunque aquí también podría tratarse de un blof, es más difícil de distinguir, y siempre debes inclinarte a pensar que se trata de una buena mano de su parte, ya que si ese es su método de blof, no lo puede usar durante muchas manos.

Que un jugador se muestre ocupado mientras está jugando sólo te debe decir una cosa: está tratando de distraerte de su verdadero movimiento: las cartas. Es un tic muy común en aquellos que quieren distraerse de la emoción de una buena mano, y no les preocupa seguir concentrados en el juego, puesto que tienen una mano que no necesita mucho qué considerar.
Así mismo, hay otro tipo de reacciones frecuentes en las mesas de juego, como lo sería por ejemplo, un contrincante que te esté mandando señales intimidatorias. Si un jugador trata de intimidarte inclinándose sobre la mesa para apostar rápido o arrojando sus fichas sobre la mesa, sobre todo en las etapas tempranas del desarrollo del juego, debes saber que lo más seguro es que tenga una mano débil.
En este caso, puede aplicar la expresión popular que dice que perro que ladra no muerde. Con una mano bajo, es común que los jugadores no quieran mostrar de su debilidad, y traten de caminar por la senda del engaño, el blof. Si te dejas amedrentar por este movimiento, entonces estás cayendo en un error innecesario. Este tipo de vicio también puede nacer de tu parte, así que pon atención en ello. Lo último que necesitas hacer con una mano baja, es tratar de intimidar a alguien, que es muy probable que se percate de tus intenciones.

El póker es un juego que se gana con buenas cartas y expresiones de acero. Pero por más que te esfuerces en no mostrar cuán débil puedes llegar a ser, tu cuerpo, mediante sus reacciones biológicas naturales, mandará señales físicas que denoten lo que está pasando dentro de tu cabeza. Estas manifestaciones no tienen que ser necesariamente reflejadas con sudor extremo o estornudos –vamos, que no somos tampoco dibujos animados –pero es común que a la hora del nerviosismo, los tics aparezcan.
Ni siquiera un jugador profesional puede evadir este hecho, de ahí que al menos traten de disimular un movimiento ocular con gafas oscuras, o expresiones faciales haciendo alguna otra cosa mientras juegan el juego. Trucos de los que llevan más horas delante de la mesa de fieltro. Pero si aprendes a identificar este tipo de reacciones en tus adversarios, estarás un paso más adelante que ellos, y probablemente podrás descubrir que tan fuertes o débiles son.
Podríamos clasificar este tipo de reacciones en dos grupos: reacciones voluntarias y reacciones involuntarias. Una de las reacciones más comunes en cuando un jugador se llena de actividades mientras juega. Si ves que tu contrincante está de pronto comiendo, hablando con un amigo, jugueteando con un objeto de la mesa, y todo esto mientras juega sin inmutarse, debes procurar tomar tus reservas. Y si ves que él incrementa la apuesta, tú no apuestes a menos que tengas una excelente mano.

Las emociones en una mesa de póker juegan un rol muy importante en el desempeño del jugador, involucrando su suerte, su dinero, su lenguaje corporal, e incluso matemáticas y teorías sobre las apuestas. Hay muchos jugadores que, sin embargo, no están al tanto de estos factores y, de acuerdo ellos, sus fortunas se basan únicamente en la mera acción de ganar al juego del póker. Para estos jugadores, generalmente sus estados mentales resultan en demostraciones emotivas extremas de una u otra forma.
Y es muy fácil saber más al respecto de estos factores, los cuales son responsables de causar alborotos en los jugadores de póker.El primero de estos factores es el dinero. Aquellos jugadores codiciosos tendrán mucha atención sobre el monto de los premios y de los botes, y no sobre el juego en sí. Por lo tanto, terminarán por perder dinero, debido a que aquí hay mucho en juego, y no prestan suficiente atención al juego como para saber cuándo deben detenerse, y cuando deben abstenerse de jugar.
La excitación y la emoción que el dinero provoca puede despertar diversas emociones dentro de este tipo de jugadores. Mientras que algunos jugadores son más estables, otros son sumamente inestables, y no logran mantener sus emociones bajo control. Para estos jugadores es muy difícil la práctica de póker, ya que sus emociones resultan ser disparadores de problemas.
Hay muchas formas diversas en las que las emociones pueden asomarse en un partido de póker. Hay algunas conductas o comentarios que podrían parecer insignificantes, pero que resultan ser un problema para los jugadores que no logran controlar sus emociones.

En artículos anteriores hemos analizado las cuatro categorías diferentes de los estilos de juegos, entre las que se incluyen el estilo “libre agresivo”, el “estricto agresivo”, el “libre pasivo”, y el “estricto pasivo”. Cuando estás participando en torneos de póker online o en casinos reales, así también como en cualquier otro tipo de juego ambiguo, el estilo de juegos estricto agresivo será generalmente el mejor estilo que podrías adoptar como parte de tu estrategia.
Recuerda que estilo de juegos en un partido de póker puede ser lo que te signifique ganar toneladas de dinero, o bien perderlo todo. En realidad, no existe un estilo en particular que sea más efectivo que cualquiera de los otros. Un jugador de póker experimentado y talentoso sabrá reconocer el estilo que debe adoptar para jugar sus cartas, en el momento en el que las sean entregadas, adoptando entonces el estilo que considere necesario.
Por lo tanto, no debes mantener estrictamente en un estilo de juegos en particular. La mejor estrategia es, entonces, adoptar el estilo que sea necesario o adecuado no para cada partido, sino para cada ronda en particular. Del mismo modo, siempre recuerda que tus contrincantes podrán hacer lo mismo: ya sea elegir un estilo y apegarse a él (lo que sería poco inteligente de su parte), o bien modificar su estilo de juegos a partir de las cartas recibidas.
Intenta cambiar tu estilo constantemente, Leer más…
