
No atemorizarse porque tu oponente dobla las apuestas es fundamental. Muchos participantes se sienten intimidados ante este hecho, cuando en realidad no significa que el adversario tenga el juego asegurado. No olvidemos que el backgammon es un juego en donde la suerte juega un papel fundamental, y por lo mismo, nada está decidido sino hasta el último momento.
En caso de ir perdiendo en el partido, un redoble que intimide a tu adversario, te puede llegar a hacer ganar la partida. Tu oponente debería de tener una buena estrategia de juego de todas formas. Si tu oponente usa anclas, entonces debes de comenzar a distribuir tus fichas a lo largo de todo el tablero, sobre todo si estás acercándote al límite de apilar tus piezas.
Trata de estar preparado para todo tipo de movimientos, ya que debes estar preparado para cualquier tipo de acción en cualquier momento. En caso de que la partida llegue a definirse por match, y te encuentras dos puntos debajo de tu oponente, trata de ganar el juego por gammon, y no lances el dado para doblar apuestas; ya que el mejor momento para doblar es cuando sabes que tu oponente se rehusará a tomar esta opción.
Algo importante para recordar, es que el dado te va marcando el ritmo de juego; usa anclas para alentar el juego de tu oponente, y ten listas al menos tres estrategias de juego. Además de este consejo, espero que tomes en cuenta siempre los tres factores del juego: habilidad, estrategia… y suerte.

Conocer los puntos más importantes en la barra es fundamental en el juego. Estos puntos son el cuarto y el quinto de cada lado del tablero. Ve por esos puntos y trata de protegerlos desde el inicio del juego. De nuevo, impedir una futura salida de tu adversario es fundamental. Si te llegan a sacar una ficha del juego, lo primero que tienes que hacer, es buscar la manera de salir rápido de la casa de oponente, y entre más rápido lo hagas, mejor será.
Recuerda que ir hacia tu tablero debe ser siempre tu prioridad, pero no por eso le des a tu adversario la oportunidad de que ataque tus fichas. No tomes ningún movimiento de forma apresurada; y piensa una y otra vez en la decisión que estás a punto de tomar, ya que si bien este juego es una especie de carrera, no se trata de una carrera contra el reloj.
Así que el tiempo que tomes en tus decisiones sólo te compete a ti. Una buena estrategia a la hora que comiences a apilar tus fichas, es utilizar todos los números posibles en vez de llevarlas todas a tu casa, ya que eso disminuirá el margen de movimiento de tu adversario a la hora de ir a su casa. No te atemorices si tu oponente dobla las apuestas; después de todo, tú siempre podrás redoblarlas cuando llegue tu turno.
