
Un poco de historia.Fue para el año 1626, en Venecia, que se instauró y legitimó la primera casa de juegos. Por su parte, las fichas que se utilizan en los casino, especificamente las de póker, comenzaron a ser utilizadas durante el período final del siglo XIX. Antes de que se usaran este tipo de piezas, al momento de jugar se empleaba algún objeto de valor, preferentemente pequeño. La mayoría de los jugadores de poker utilizaban por aquel entonces, pedazos de oro con forma irregular, hasta una pieza redonda que emulaban ser fichas cuyos materiales eran hueso, marfil, papel y madera.
Durante el año 1880 hasta finales de los años ’30, muchas de las compañías dedicadas a la elaboración de fichas, realizaron piezas con una base de arcilla. Esto posibilitaba que las fichas tuvieran más de mil diseños. De esta manera, los casinos podían solicitar diferentes esquemas para sus fichas. Sin embargo, por lo general las fichas se diseñaban con cuatro colores principales: Amarillo, Rojo, Blanco y Azul. No obstante podía emplearse cualquier color.Una auténtica ficha de casino es fácil de reconocer porque están fabricadas de arcilla.
El nombre del proceso que se le da a la fabricación de las fichas es que están moldeadas por compresión. A partir de los años cincuenta, como suele ocurrir con casi todas las cosas, las fichas de juego dejaron de ser cien por ciento de arcilla. La modernidad también ha intervenido en la construcción de las fichas de juego. Actualmente para la fabricación de las mismas se combinan materiales más resistentes, con menos cantidad de arcilla.
