
La idea del gobierno ruso es vedar las licencias de los juegos de azar e impedirlos por completo. Esta determinación que viene siendo evaluado hace un par de años, produce que la mayoría de los propietarios de casinos busquen diferentes alternativas para poder continuar relacionados a la industria del juego.
Por tal motivo, una importante mayoría de propietarios, especialmente los pertenecientes a Moscú, decidieron modifica sus casinos para transformarlos en clubes o espacios de póker. La idea se basa, esencialmente, porque en Rusia el póker es considerado un deporte y, por consiguiente, una tarea legal; claro está a diferencia de los otros juegos de casinos convencionales.
Los casinos más importantes de la ciudad no sólo optaron por transformar en clubes o salas de póker al establecimiento, sino que se arriesgan a invertir en este nuevo-viejo emprendimiento comercial con atracciones, centros de entretenimiento, restaurantes, locales comerciales, espacios destinados a espectáculos y conciertos.
Un desafío importante al gobierno y para ellos, porque si este sistema es exitoso, luego los exportarán a otros mercados. Este cambio rotundo surge con el único propósito de evitar que el gobierno ruso cierre los casinos y, casi sin quererlo, la transformación puede ser el último boom de la industria de juego de azar y el mundo de los casinos.
Por su parte, en Moscú habitan alrededor de quinientos cuarenta y nueve centros de juego. En las entrañas de estos establecimientos se encuentran treinta y dos casinos, los cuales quieren prohibirse. Lo que establece el gobierno ruso es que sólo existirán zonas de juegos en tres zonas de Rusia que son: Yantarnava. City Krasnodar y Azoy. Podría incorporarse una cuarta zona en Primorye pero está siendo evaluada.
