
Para perfeccionar nuestra forma de lanzar los dados, debemos establecernos en la mesa en la misma posición cada vez que juguemos. Existen dos posiciones que reducen la longitud de nuestro tiro al mínimo absoluto: justo a la izquierda del stickman o justo a la derecha del stickman. Debemos probar ambas posiciones para poder elegir aquella que mejor nos funcione a nosotros.
Luego de que los dados están en nuestra mano y los estemos sosteniendo en la forma correcta, debemos visualizar el lanzamiento en nuestra imaginación.
Debemos ver los dados dejando nuestras manos, viajando juntos en una línea recta sin girar, y aterrizando cerca de la línea de pase. Luego los imaginaremos rebotando juntos, separándose ligeramente con la pared de la mesa y aterrizando con el resultado deseado hacia arriba. Esta visualización es muy importante, así que antes de arrojar realmente los dados deberíamos tomarnos dos o tres segundos para imaginarla.
Cuando los dados son arrojados, estos deben estar en un ángulo que minimice la energía requerida para el descenso. Debemos intentar un tiro bajo, de un ángulo no mayor a 45 grados desde la mesa. Cuando dejan nuestras manos, debemos asegurarnos de que coincidan a la perfección con nuestra visualización. Si hay fichas presentes en la línea de pase, debemos pedir en forma amable a los apostadores que las muevan hacia el costado.
Por lo general lo harán, ya que ellos también quieren ganar dinero con nuestro lanzamiento. Por último, debemos considerar que nuestro lanzamiento funcionará mejor si comprometemos en él todo nuestro cuerpo, y no sólo nuestra muñeca y nuestro brazo.
