
La manera en cómo se han medido las probabilidades a través de los años no distan mucho a cómo se suelen medirse hoy en día. Más allá de lo que se pueda agregar a niveles teóricos, siempre existen ciertas fascinaciones alrededor de los números y las probabilidades, las cuales pueden hacernos pensar que nuestra suerte puede cambiar en cualquier momento, y que este cambio a su vez, puede ser predicho por nosotros.
A esto se le llama fantasías de apuestas. En 1977, Richard Epstein, publicó su libro “Teoría del Juego y Lógica Estadística”; en el cual sintetizaba el pensamiento teórico y estadístico que giró alrededor de los juegos de probabilidad durante los últimos cuatrocientos años. En el libro, Epstein describe algunas de las fantasías de apuestas de aquel entonces, las cuales no distan mucho de las de hoy en día si se les pone en comparación.
Una de ellas dice que las probabilidades de que una apuesta de bajas posibilidades de salir salga como cierta, son mayores a las que tiene una apuesta de pequeña ganancia. De acuerdo a esto, una apuesta proposición en el craps de 30-1, sería más factible que una en la línea del don’t pass, sin importar que las estadísticas digan lo contrario.
Otro de los enunciados diría que la probabilidad de que salgan eventos independientes de forma consecutiva se da de forma aditiva en vez de multiplicativa. Así, tirar un siete en el craps resultaría dos veces más probable con dos tiros que con uno.
