
En artículos anteriores hemos analizado las cuatro categorías diferentes de los estilos de juegos, entre las que se incluyen el estilo “libre agresivo”, el “estricto agresivo”, el “libre pasivo”, y el “estricto pasivo”. Cuando estás participando en torneos de póker online o en casinos reales, así también como en cualquier otro tipo de juego ambiguo, el estilo de juegos estricto agresivo será generalmente el mejor estilo que podrías adoptar como parte de tu estrategia.
Recuerda que estilo de juegos en un partido de póker puede ser lo que te signifique ganar toneladas de dinero, o bien perderlo todo. En realidad, no existe un estilo en particular que sea más efectivo que cualquiera de los otros. Un jugador de póker experimentado y talentoso sabrá reconocer el estilo que debe adoptar para jugar sus cartas, en el momento en el que las sean entregadas, adoptando entonces el estilo que considere necesario.
Por lo tanto, no debes mantener estrictamente en un estilo de juegos en particular. La mejor estrategia es, entonces, adoptar el estilo que sea necesario o adecuado no para cada partido, sino para cada ronda en particular. Del mismo modo, siempre recuerda que tus contrincantes podrán hacer lo mismo: ya sea elegir un estilo y apegarse a él (lo que sería poco inteligente de su parte), o bien modificar su estilo de juegos a partir de las cartas recibidas.
Intenta cambiar tu estilo constantemente, Leer más…

A continuación, analizaremos los cuatro diversos estilos que podemos observar en el juego del póker. Podrás analizar propio estilo de juegos, pero principalmente: podrás catalogar a tus adversarios a partir de estos diversos estilos.
* Libre – agresivo: este es el estilo de juegos más común en el póker, y puede ser muy difícil de ser leído en nuestros contrincantes.
Los jugadores correspondientes a este estilo, al hacer apuestas por mucho dinero, tienden a ir a por camino completo, incluso llegan a colocar la apuesta de “all in”. Por lo tanto, cuando te enfrentas a un adversario perteneciente a este estilo, puedes anticipar que la que el colocar apuestas en cada mano de juegos, lo que era extremadamente difícil de identificar cuando este jugador en verdad está teniendo buenas cartas, y cuando está haciendo faroleo.
* Estricto – agresivo: Este tipo de jugador, por lo general, sólo colocará apuestas cuando tenga una mano extremadamente buena. Los jugadores estrictos generalmente no hacen faroleo, o aplicar esta técnica muy pocas veces. Sin embargo, cuando un jugador estricto agresivo obtiene buenas cartas en su mano, tenderán a apostar mucho dinero. Leer más…

El ganar en el póker es un logro que requiere de una combinación de distintas habilidades. No sólo debemos comprender por completo las reglas del juego y tener a la suerte de nuestro lado, sino que además debemos poder desarrollar una buena “cara de póker” para evitar que el resto de los jugadores nos aventajen.
Una buena cara de póker es sencillamente cualquiera que evite expresar nuestra emoción. Al mantener los gestos faciales relajados y quietos, nadie podrá adivinar cuáles son las cartas que tenemos en nuestra mano.
Imaginemos que nos acaban de entregar una mano fantástica, y accidentalmente revelamos nuestra fortuna al sonreír. El resto de los jugadores se dará cuenta de inmediato el tipo de jugada que tenemos en nuestras manos y probablemente se retiren. Por el contrario, si recibimos una mala mano y nuestra expresión denota preocupación o disgusto, el resto de los jugadores se dará cuenta y comenzará a elevar sus apuestas.
Es por ello que es tan importante poder desarrollar lo que comúnmente se conoce como “cara de póker”, o la habilidad de mantener una expresión facial que no demuestre en ningún momento la emoción que nos pueda haber causado una determinada mano o las expectativas que podamos llegar a tener.
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El Pai Gow, también llamado póker de doble mano, es una variación del poker estándar que se juega con un mazo de 53 cartas (incluye un Comodín). El Pai Gow es considerado un juego sencillo y agradablemente lento. En sus orígenes, el juego se jugaba con fichas de dominó en la antigua China, y luego de muchos años se combinó con elementos del Seven Card Stud, llegando a convertirse en la forma en que lo conocemos actualmente.
Casi todos los casinos online y los casinos tradicionales ofrecen a sus clientes la posibilidad de jugar al Pai Gow. Lo más importante en este juego relativamente sencillo es la forma en que combinamos nuestras cartas para poder formar una buena mano. Igualmente importante es la forma en que realicemos nuestras apuestas, más precisamente, cuánto dinero apostemos.
Al formar nuestra mano siempre deberíamos tratar de obtener la mejor mano de dos cartas que posea un valor menor a una mano de cinco cartas. Generalmente, las manos de dos cartas son ganadas por pares, y las de cinco cartas por dos pares. La estrategia en este juego se basa principalmente en la oportunidad del jugador de oficiar de banca, ya que las estadísticas muestran que el jugador que además hace las veces de banca tiene más posibilidades de ganar.
Por esta misma razón se aconseja intentar ocupar el lugar de la banca la mayor cantidad de veces posible. Y cuanto esto suceda, tendremos que apostar una mayor cantidad de dinero de lo que usualmente apostamos.

La verdad de la cuestión es que, en general, perseguir un flush no es una buena idea, pero hay determinadas circunstancias que hacen que sea un juego aceptable. Cuando vea ciertas ventajas de jugar, muchas veces están contando cartas, o averiguando la psicología de sus oponentes. Hay raras ocasiones en las que perseguir un flush es aceptable, pero tiene que conocer las probabilidades, las normas, y los motivos antes de que pueda tomar esa decisión frente a una apuesta a ciegas.
La primera pieza de la estrategia de si perseguir un flush o no, comienza con la forma en que desea desempeñar sus primeras cartas. Sus opciones dependen de dónde está ubicado en la sesión, en relación con el distribuidor. Si tiene que apostar estando en las primeras posiciones, lo mejor que puede hacer es mostrar un respetable aumento. ¿Por qué? Porque esto ayudará a expulsar a los cazadores de flush.
Esto también le mostrará si en la mesa hay relativamente buenas manos. Si más adelante aún permanece en el orden de apuestas, tiene dos opciones. Una de ellas consiste en poner una pequeña cantidad para tratar de ver la primera carta, Leer más…

Para que algo fluya, debe existir una diferencia entre dos cosas. El agua fluye cuando existe una diferencia entre dos elevaciones. El aire fluye cuando existe una diferencia entre dos puntos de presión distintos. Entre dos jugadores de póker diferentes, lo que fluye es el dinero.
Ahora bien, en el mundo de la reciprocidad, lo que importa no es lo que nosotros hacemos, o lo que hace el resto, sino que lo que importa es lo que hacemos ambos. La reciprocidad es cualquier diferencia existente entre nosotros y nuestros oponentes que afecte nuestro juego y nuestra cantidad de fichas.
La reciprocidad dictamina que cuando nosotros y nuestros oponentes hacemos lo mismo, el dinero no se mueve. Pero cuando existe una diferencia entre lo que hacemos nosotros y lo que hace el resto de nuestros oponentes, el dinero fluye. Esto no quiere decir que siempre debemos realizar acciones opuestas a lo que el resto de los jugadores haga.
Habrá ocasiones en que todos en la mesa realicen los mismos movimientos. Sin embargo, sí debemos tener presente que esta diferencia en los juegos de los integrantes es algo a tener en cuenta, y que dependiendo de hacia qué lado la inclinemos, el dinero fluirá desde ellos hacia nosotros, o desde nuestros bolsillos hacia los del resto de los jugadores.

La información, durante el juego de póker, es clave. Uno necesita saber lo que el resto de los jugadores está pensando. Uno necesita saber qué están sintiendo. También necesita saber qué cartas van a jugar. Y mientras intentamos obtener toda esa información, debemos procurar que ellos no obtengan ninguna información de nuestra parte. Esta guerra por la información se pelea en dos frentes, el de la información enviada y el de la información recibida.
Al controlar estas dos diferencias, controlamos el flujo de información. En Internet, la guerra de la información se pelea en un panorama vasto hecho de programas de estadísticas, salas de chats, foros y otros lugares similares.
El póker tradicional, en cambio, sucede en una mesa. Este póker se encuentra rodeado de sonidos, aromas y comentarios que conforman un gran caldo de información que se puede intercambiar. En este sentido, el cuerpo humano es una gran fuente de información, y una de las más importantes es la cara.
A partir del rostro de nuestros oponentes podemos llegar a comprender qué es lo que están sintiendo en ese momento, o cuáles son sus intenciones a la hora de actuar. Otra gran fuente de información son las manos, ya sea que estén moviendo las fichas o las cartas. A menudo un pequeño movimiento en las manos al tocar las fichas nos puede revelar los sentimientos de nuestro oponente.

El Pai Gow es una variación del juego estándar del póker que ofrece al jugador la posibilidad de hacer las veces de banca. Esto suele generar una ventaja para el jugador al que le haya tocado cumplir ese rol, ya que la ventaja de la casa cuando jugamos al Pai Gow suele rondar el 2,5 por ciento, pero cuando decidimos ser dealers las probabilidades son las mismas para el jugador y para la banca.
Para poder ser dealers con mayor frecuencia, se recomienda jugar en mesas que no tengan muchos jugadores. Otra cosa importante es dividir las cartas en la forma correcta. Cuando sucede que no tenemos un par, lo mejor será poner nuestra segunda y nuestra tercera mejor carta en nuestra mano de dos cartas, mientras que cuando tengamos un par, lo mejor es ubicarlo en nuestra mano de cinco cartas, dejando las dos cartas mas altas para la mano de dos cartas.
Si tenemos 2 pares, lo más recomendable será separarlos cuando ambos sean de un valor de seis o menos. Si sucede que tenemos 2 pares, debemos ubicar el de mayor denominación en nuestra mano de dos cartas, pero cuando tenemos pierna (tres cartas iguales) debemos jugarla en la mano de cinco cartas.
Si nos repartes dos piernas, siempre debemos poner el par más alto en la mano de dos cartas. Las escaleras y el color deben ubicarse en el frente, es decir, en la mano de dos cartas. Cuando en cambio tenemos cuatro cartas iguales, tendremos que estudiar las posibilidades ya que estas son varias.

Existen varias posibilidades disponibles, para aquellos que desean mejorar su juego de póker. Entre ellas están los tutoriales que se pueden encontrar en la web. Muchos de estos tutoriales a menudo nos proveen con cierto conocimiento del juego que no podríamos haber obtenido de otra forma. Uno se puede sorprender de lo mucho que puede llegar a aprender utilizando estos juegos tutoriales, además de darse cuenta al usarlos de que en el proceso de mejorar su juego, puede incluso divertirse.
Otra de las cosas que deberíamos hacer para iniciar el camino que lleva a convertirnos en buenos jugadores de póker es familiarizarnos con las probabilidades. Para ello uno puede memorizarse las probabilidades de cada mano y de esta forma incrementar nuestro poder de juego sobre las mesas o, si así lo preferimos, podemos invertir en una calculadora de probabilidades de póker. Estas calculadoras ayudan a los jugadores a aprender las probabilidades de varias manos.
Con esta ayuda es más fácil recordar las probabilidades una vez que nos encontramos en medio del juego, y esto ciertamente nos dará la ventaja de poder tomar decisiones más adecuadas respecto a si apostar, aumentar o retirarnos.Por último, uno puede aprender mucho más de lo que se podría imaginar con tan sólo observar cómo juegan los profesionales. Leer más…

Si queremos mejorar nuestras habilidades en el juego del póker, algo importante que debemos aprender es cuándo parar. Y si queremos aprender a parar, debemos practicar cómo hacerlo. Una buena forma para hacer esto es elegir algo que estemos haciendo en cualquier momento y detenernos. En cualquier momento y lugar, y por ninguna razón en particular.
Por ejemplo, si vamos caminando por la calle y súbitamente dejamos de caminar, puede ser que técnicamente hayamos parado de caminar, pero si la razón de ello es que hemos llegado a nuestro destino, entonces no cuenta como práctica. Para que cuente, debemos parar sin intención alguna más que la propia intención de detenernos. Es decir que debemos parar a propósito, pero sin un propósito específico.
En consonancia con esto, podemos afirmar que la mejor forma de mejorar en el póker es, precisamente, mejorar en todos los sentidos, y dejar que el póker vaya junto con la ola de mejoras. Digamos que queremos mejorar nuestra habilidad para no disgustarnos. Esto es fundamental en el póker. Para ello debemos comprender que la razón por la que nos disgustamos es porque tenemos pensamientos desagradables.
Lo que hay que hacer es aprender a detener nuestros pensamientos pasivos, aquellos que simplemente vienen a la mente. Si queremos ser buenos en el póker necesitamos una mente que sea capaz de pararse a sí misma. Y la única manera de obtenerla es con la práctica. Intentarlo una y otra vez, donde sea y cuando sea.
