
En esta oportunidad desarrollaremos diferentes situaciones que puede presentar el rival mientras se disputa la partida de Backgammon. Empezaremos diciendo que cuando los perdedores no tienen posibilidad o mercado deberán esperar una jugada doble.
Si durante el juego todo ha sido positivo y no ha perdido nada pues ha desarrollado una estrategia adecuada deberá ser medida porque la euforia incial puede jugarle una mala pasada. Una de las tácticas que cualquier jugador de backgammon debe guardarse para siempre en su memoria y aplicarla al momento de jugar es la importancia del cubo a la hora de decidir. Es decir, no importará cuál es su posición en la lista, el jugador debe pensar y concentrarse en el cubo.
No es preciso que sea largo y complicado, si el jugador presenta un buen o mal rollo lo ideal será tratar de ponerse en el lugar del rival y lograr decodificar su pensamiento o intención. ¿Es buena mi posición? ¿Debería doblar la apuesta? ¿Doble a doble o mejor ninguna? Estas son preguntas típicas que se realiza un jugador ante determinadas situaciones.
Por otro lado, es conveniente otorgarle cuatro posibilidades al juego. La estrategia principal para ganar al Backgammon, muchas veces radica en organizar las futuras apuestas; además de saber jugar y conocer a la perfección sus reglas. También es fundamental que el jugador tenga en cuenta cuáles pueden ser las consecuencias de cada jugada.
Lo más importante en el Backgammon es pensar y tomarse el tiempo necesario antes de accionar.

Hablaremos hoy acerca de la agresividad como método de juego, si usamos esta técnica antes del flop (en el preflop) nos podría ayudar a ganar grandes botes, gracias a la que llamamos apuesta de continuación, si jugamos el preflop agresivos, podremos ganar manos fuertes como K o Q puede también que parejas pequeñas, en caso de que pague un solo competidor y el flop (3 primeras cartas comunitarias) podríamos realizar una apuesta de continuidad e intentar hacer tirar al contrincante (inclusive al haber ligado algo él).
Al cansarse los rivales de nuestra incansable agresividad quizás nos den manos cada vez más secundarias, en caso que lleguemos a ligar alguna mano nos darán todo su dinero. Tener cuidado si subimos demasiadas posiciones.
Los jugadores más agresivos a veces se aprovechan el miedo del contrincante para poder apostar en las manos más difíciles, como ejemplo en flops donde existen 3 cartas del mismo palo, si apostaremos fuerte, solo nos siguen proyectos de máximo color, doble pareja o trío, Otros de los ejemplos pueden ser manos con cartas dobladas o repetidas, los jugadores más agresivos a veces apuestan fuerte con proyectos de color, de escalera, etc.
