
Pronto, comenzaremos a ver a esta nueva generación de máquinas tragamonedas, las cuales vendrán en muchas versiones. Algunas de ellas tendrán joysticks adheridos a ellas, y la industria espera que el recibimiento del público sea más que favorable, toda vez que estas nuevas máquinas tragamonedas podrán usarse como se utilizan los video juegos actuales: en competencia directa con otros usuarios, incluso por internet.
Y es que hay algo que es muy cierto en todo esto: las nuevas generaciones están más familiarizadas con el juego de lo que lo estaban generaciones más atrás. Cada vez, más gente joven se dirige a centros como Las Vegas o Atlantic City, y la franja de edad que abarcan los que tienen entre 21 y 40 años, no solamente están siendo seducidos por el juego, sino por toda la parafernalia que gira alrededor de él: programas de apuestas por televisión, productos relacionados.
El único problema que tiene esta industria con estos jugadores, es que pasan menos tiempo en los casinos que los jugadores mayores. De ahí que nazca la necesidad de adaptarse a ellos. Y es que los jóvenes todavía buscan más la diversión en el alcohol y en las fiestas que en las apuestas. Pero, eso no significa que los jóvenes no se detengan a apostar unas cuantas fichas. Las máquinas tragamonedas no pueden no adaptarse a los jóvenes; porque ellos son los futuros apostadores.
