
Resulta que dentro de la repartición inicial de cartas pueden surgir varias cosas. Por un lado está el hecho de que si tú o el banquero tienen como primeros resultados en la repartición una carta que valga diez o un as, es un blackjack! Y gana inmediatamente el que la tenga, o si son los dos, pues habría un push.
Ganar por blackjack es mucho mejor que ganar normalmente la partida, ya que el blackjack paga tres dólares por cada dos dólares que apuestes.
Una vez te hayan dado tus dos primeras cartas puedes duplicar la apuesta que inicialmente hiciste, si lo haces solamente te darán una tercera carta y ya, y el banquero terminará de sacar el resto de las suyas.
Esto también gira entorno a las dos cartas primeras. Cuando ellas son del mismo valor, por decir dos cuatro, tú cuentas con una alternativa, es decir, puedes partir las cartas. Para eso debes hacer una nueva apuesta por el mismo valor de la primera, así esas dos cartas con valor igual se cortan para jugarlas como manos separadas.
Si la carta que saca boca abajo el banquero es un as, hay casinos que te consultan si deseas un seguro que tiene como costo exactamente la mitad de tu primera apuesta, entonces si el banquero obtiene un blackjack como tienes la apuesta asegurada, ésta paga dos dólares por cada dólar apostado.
Dado el caso de que el banquero no tenga un as en esa primera carta, perderás el valor del seguro y sigue el juego.Pero ser más sincera y real, hay que decir que dependiendo del casino serán las reglas del juego.

Muchos conocen el blackjack pero hay muchos otros que no. especialmente para estos últimos vamos a explicar características generales de tan apetecido juego de casino.
El blackjack tiene como fin que cada jugador consiga una suma entre sus cartas menor o igual a veintiuno, quedando por encima del banquero. En términos generales, las cartas tienen valores en números como los que siguen: aquellas que sólo tienen números, ese es su valor, pero las cartas que tienen imágenes como rey, reina y jota, tienen un valor cuantitativo de diez puntos cada una.
Por su parte, las cartas de As varían su valor: es uno u once, todo depende de lo que se necesite en el juego.Dicha sumatoria no puede pasar de veintiuno porque si eso pasa, automáticamente pierdes el juego. Puedes ganarle al banquero cuando él tiene más de veintiún puntos y tú tienes un valor menor o igual.
Y cuando ambos (el banquero y tú) poseen un valor menor a 21, gana quien esté más cerca del veintiuno. Pero se puede presentar empate, en esas circunstancias ninguno de los dos gana o pierde; el empate se conoce como “push”.
El orden normal de las cosas en el blackjack es que se empieza la apuesta por parte del jugador, cuando esto pasa sigue el banquero, el cual saca la segunda carta si ver el valor; debes elegir entre coger otra carta o ceder la vuelta al banquero.
Entonces si eliges la carta será el banquero quien te la dé y éste deberá preguntarte si deseas alguna carta más. Así sigue hasta que te muestres conforme con las cartas que tengas, por el lado del banquero, éste debe acumular un total de diez y siete cartas como mínimo.

Todos los que alguna vez han jugado al blackjack, han escuchado seguramente acerca de memorizar algunas de las cartas, porque esto les ayudará a mejorar su juego y por ende sus ganancias, lo cual es muy cierto pero al mismo tiempo es muy complejo.
Es conocido por quienes juegan el blackjack, que cada baraja consta de 52 cartas y este juego se lleva a cabo con mínimo 5 de esas barajas, es decir, que si las matemáticas no fallan nos referimos a 600 cartas. Lógicamente es imposible memorizarlas todas, incluso hasta la mitad se hace muy complejo recordarlas al tiempo de jugar para ganar.
La pregunta es: ¿qué hacer ante semejante dilema? El consejo que damos en este artículo es muy sencillo: hay que dividir las cartas. Exactamente eso. En primer lugar, las dividimos en tres grupos: chicas (2, 3, 4, 5 y 6), medianas (7,8 y 9) y grandes (10, J, Q y K); y por otra parte se deben separar los ases, que son la carta más importante.
Cuando ya las tengamos separadas y divididas en dichos grupos, memorizarlas será muy sencillo, claro que no es lo mismo ni es tan exacto como memorizar todas pero esta ayuda es inmensa y abismal.
Hay unos jugadores que solo dividen las cartas en dos grupos: las de los números (2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9), y las grandes (10, J, Q y K), y además separan el As. Esta forma es más sencilla pero definitivamente el margen de error es mayor.
Sea cual fuere la táctica que se use, hay que hacerlo con mucha atención y paciencia, y recuerde que ninguna es 100% infalible.Solamente es una estrategia a tener en cuenta, no está demás aplicarlas ya que en algún momento sin pensarlo puede convertirse en nuestra fuente de oro.
