
Otro de los referentes, es pensar que es preferible realizar una sola apuesta grande que varias apuestas pequeñas, aunque ellas juntas sumen el mismo monto de la apuesta mayor. Así, una sola apuesta de cien euros, sería mejor que cuatro de veinticinco. Una de las fantasías de apuestas que pueden escucharse con mayor frecuencia es que cuando ganas se debe a tus habilidades, pero cuando pierdes se debe a tu mala suerte.
Y a esta última oración se pueden sumar otras muy emparentadas, como cuando se dice que mejor maestro que la matemática, es la observación; o que el poder de pensar positivo es lo que influye en el resultado de las apuestas y en las probabilidades.
Cerraré el artículo con mi fantasía de apuesta preferida: cada jugador tiene un número limitado de suerte; y si jugaste al craps en casa, y ganaste con diez pases consecutivos, lo más seguro es que cuando llegues al casino pierdas siempre, porque ya te gastaste la suerte que te tocaba ese día.
Piensa que las leyes de probabilidad no obedecen a motivos históricos, sino que son simplemente el resultado de una serie de eventos consecutivos; los cuales, no podemos predecir. La diversión del casino nace en el mismo seno de este hecho. Nadie puede predecir la suerte… pero por si las dudas, gástate tu buena fortuna en el casino, y no en casa.
