
Siempre es bueno escuchar a aquellos que conocen de juegos de casino, los consejos de juego son importantes para llegar a ser un buen jugador en todos los sentidos. Jugar póker requiere de mucha inventiva y es bueno arriesgar un poco de vez en cuando, ya sabemos lo que dicen, el que no arriesga no gana. Según lo que digan las cartas en cada mano serán nuestros movimientos y mejores tácticas para vencer. Siempre es bueno tener los mejores consejos de póker, o sea algún aficionado ganador o con mayor experiencia que nosotros y que haya jugado en importantes torneos y juegos.
Siempre resulta necesaria una voz de aliento y que nos ayude a ver mejor la partida, que nos alumbre un poco y nos guié hacia la victoria. Es necesario tener esos importantes consejos y ser asesorados por jugadores que conozcan el juego que muchas veces parece sencillo, pero no lo es.
El póker es un juego donde se combinan muchos detalles y donde los aficionados que lo juegan son importantes y debemos prestar mucha atención. Jugar con mucha paciencia, ganar póker no es para todos, debemos poseer ese don especial para que la suerte nos ayude y nos salgan las partidas bien en el juego de póker. La forma de sobrevivir en este juego es adaptándose rápido y poder asimilar los cambios del juego rápido, adoptar las mejores decisiones en el momento oportuno. El juego de póker es para personas rápidas e inteligentes y con cabeza bien ágil para ganar las partidas y apuestas.

A veces, cuando jugamos a los dados, nos podemos encontrar con una mesa oscilante, con rachas muy cambiantes, bastante inestable e inconstante. En este caso, lo ideal sería siempre poder apostar a ambos lados a la vez y luego, si se presenta una tendencia, cerrar en esa dirección en particular y comenzar a levantar las ganancias. Pues bien, los profesionales utilizan lo que se denomina el sistema de apuestas de dos niveles Doey Don’t, y lo utilizan para multiplicar sus ganancias.
Este sistema es en realidad una combinación de dos niveles de cosas para hacer, y dos niveles de cosas que no debemos hacer. Esto quiere decir que comenzamos siguiendo una serie de consejos que nos impulsan a realizar ciertas acciones, para después de cinco o seis lanzamientos, terminar aplicando los consejos que se refieren a lo que no debemos hacer. Por supuesto que si el tirador comienza a favorecernos, simplemente nos quedamos del lado de las acciones y continuamos apostando. Por ejemplo, digamos que apostamos 44 dólares en el lado interno.
Esto es, 10 dólares al 9 y al 5 respectivamente, y 12 dólares al seis y al 8 respectivamente. Luego de que alguno de esos números salga, reducimos la apuesta una unidad (5 dólares al 9 y al 5, y 6 dólares el 6 y al 8). Luego de dos aciertos, mantenemos nuestras apuestas regulares y reducidas y utilizamos las ganancias para hacer apuestas de “no venida”. Las primeras dos apuestas de no venida será de 4 unidades, y la segunda de dos unidades. Así, mientras sale cada uno de los lugares apostados, las vamos retirando y esperamos a que aparezca el siete.
