
Una fantasía más, diría que todo evento posible tendrá que suceder tarde o temprano. Así que de acuerdo a esto; si entras en una racha ganadora, las probabilidades de perder irán en aumento cada vez. Lo mismo se aplica a la inversa. Si un tiro de doce no ha salido por un largo periodo de tiempo, entonces se convierte en una buena opción para apostar.
Pero una de las premisas más atractiva, es la que declara que ante dos eventos de igual probabilidad, en donde uno es favorable y el otro desfavorable, el favorable tendrá más oportunidades de ocurrir, sin importar que las chances estén divididas en partes iguales. Una apuesta con probabilidades de ganar 20-1 es más posible que ocurra que un evento de 5% de llevar a la ruina al jugador.
De la misma forma, se dice que las expectativas de que un evento ocurra deben estar basadas en eventos pasados, sin importar la independencia matemática que exista en ello.
De tal forma que si has sido batido por el crupier durante varias manos cada vez que intentas tumbar su diecisiete; entonces la próxima vez que ocurra esto, debes evitar hacer lo mismo, sin importar que el mazo haya sido revuelto de nuevo. Esta misma consideración debería de tomarse a la hora de doblar las apuestas o de escoger números en juegos como la ruleta o el craps.
