
De la misma forma que mencionamos que la impaciencia hace que cuando ganemos continuemos jugando, también hace que cuando perdamos más de la cuenta continuemos jugando esperando por un milagro, que sabes que nunca llegará.
Imprudencia: luego de que se laudo la impaciencia, la imprudencia comienza a crecer dentro de nosotros y comenzamos por realizar movimientos extraños casi suicidas con nuestro dinero a fin de demostrar no se sabe qué cosa o apostar cientos de créditos por que ya estamos resignados.
Perder grandes acumulaciones de dinero que han sido ganado, terminan por hacer que por lo general se quiera recuperar lo perdido, lo que lleva a que nuevamente se pierda dinero, pero esta vez es de nuestro bolsillo.
Esto es uno de las peores decisiones que puede tomar tanto en un casino, una mesa de poker o incluso en internet, por ejemplo, resignarnos a perder y aceptar la perdida hace que continuemos perdiendo.
Nuevamente mencionamos que la solución es el control mental y el uso de la psicología frente a los balances positivos y negativos de créditos.Si te encuentras en una mala racha de apuestas, sal inmediatamente del casino.
Toma aire, piensa en las jugadas que hiciste, vete a casa, toma una ducha y luego de un par de días puedes volver a intentarlo, nunca regreses inmediatamente porque estamos jugando de una forma sugestionada haciendo que ningún bote sea suficiente como para retirarnos.
Si quieres aprender a cómo crear un límite de apuestas tanto de perdidas como de ganancias, te recomendamos que leas nuestros artículos sobre administración del bankroll.
