
En cada sector de las máquinas tragaperras hay diferentes opciones focalizadas a los distintos tipos de jugadores que completan la agradable estadía en un casino. Además de las diversas opciones de juego, en la actualidad muchos de los grandes casinos han optado por ofrecerle al cliente un servicio opcional.
Hoy el jugador podrá disfrutar un agradable y divertido momento jugando a increíbles slots que brindan importantes suma de dinero, con una gran diversidad de comida para acompañar su extensa estadía en las máquinas tragaperras. Esta nueva tendencia revolucionó y fue un acierto absoluto vinculado al mundo de los juegos de azar.
El crecimiento y la aceptación de los jugadores de slots fueron tan trascendentales, que existen tragamonedas en funcionamiento que ofrecen comidas tradicionales de las diversas regiones.
Un claro ejemplo de esta tendencia culinaria y de azar son las tragaperras de comida china. Fue precisamente para la década de los ochenta que la comida china se instaló dentro de las preferidas del mundo occidental. A medida que pasaron los años, cada vez más fue ingresando a lugares poco convencionales hasta convertirse en una de las comidas orientales más aceptadas en el mundo.
Hoy la diversidad de cocina oriental en occidente es muy variada y se distingue del resto el celebrado shushi, que seguramente no faltará mucho para incorporarlo a los juegos de azar. Por otro lado, también existen las tragamonedas que representan comidas árabes tradicionales y de diferentes países del mundo. De todas formas, los slots con sabor oriental son los más aceptados por su creatividad y sabor.

En Japón, el Banco Ogaki Kyoritsu –aunque le parezca lo más extraño que leyó- ha colocado dentro de sus instalaciones una variedad de cajeros electrónicos con diseños similares a las máquinas tragaperras. La idea principal del Banco es entretener al cliente mientras realiza sus operaciones bancarias; por consiguiente, puede jugar uno momentos a la máquina tragamonedas mientras extrae su dinero. Básicamente esta propuesta surge de los directos –creativos si los hay- del Banco Ogaki Kyoritsu, quienes decidieron colocar cientro treinta cajeros automáticos que simulan ser máquinas tragamonedas.
Esta metodología fue implementada en las ciento treinta y cinco sucursales que dispone el banco. La aceptación del cliente fue sorprendente e, incluso, acercó a nuevos clientes al banco. Mientras retira el dinero, puede girar la palanca que se encuentra en el cajero para, quizás, obtener algún dinero extra o por la simple diversión. El único fin es que el cliente transite un momento placentero y divertido mientras realiza sus transacciones bancarias. También le permite al banco que el cliente se sienta contenido y cuidado.
Las posibilidades que ofrecen estos cajeros tragaperras es la obtención de premios, que pueden ser desde ganar dinero en efectivo hasta poder evitar comisiones bancarias o largas colas de espera. Es clarísimo que la principal función de este servicio es que el cliente se divierta, porque las posibilidades de poder ganar algo de dinero representan uno en quinietos. Por su parte, conseguir privilegios en las comisiones del banco es más factible dado que las chances se reducen en uno a diez.

Aunque algunos puedan llegar a pensar que da lo mismo jugar a cualquier tipo de máquinas tragamonedas debido a la gran variedad de éstas que existen, la realidad es que el hecho de que no se le pueda ganar a las máquinas no quiere decir que no haya mejores o peores máquinas, o que no haya mejores o peores maneras de jugar en ellas.
A menudo se dice que se debe elegir el tipo de máquinas tragamonedas que más se adecua a nuestro temperamento. Si lo que quiere es jugar en una máquina que ofrezca un premio grande como Megabucks, y no le preocupa que las posibilidades de acertarle sean de 50 millones a uno, entonces adelante. Este tipo de máquinas son las que suelen resultar más atractivas debido a que poseen pozos acumulativos.
Se denominan máquinas de acumulación progresiva. Por lo general se ubican en áreas del casino bien delimitadas que atraigan a otro tipo de jugadores de máquinas progresivas. No suelen estar en áreas donde a la gente pueda molestarle los gritos de los jugadores, como por ejemplo, en las cercanías del área de los juegos de mesa del casino.

La diferencia entre entre las máquinas tragamonedas en los casinos en linea y las de los establecimientos tradicionales de juego es casi insignificante. Como las apuestas son un tipo de juego de suerte, no requiere ningún tipo de habilidad escepcional para poder ganar, no importa en que lugar juegues. Solo oprimes el boton de “girar” y esperas obtener una combinación de símbolos ganadores. Así lo hagas en en casino B&M o en intenet, practicamente no hay diferencia alguna.
Cuando se compara con la historia de otros juegos de casino, como Blackjack o juegos de Ruleta, la historia de las máquinas tragamonedas parece ser algo corta. En 1887, un hombre llamado Charles Fey creó el primer prototipo de la máquina tragamonedas moderna. Aunque Fey no fué el primero en concebir el concepto de jugar en una máquina, la historia lo acreditará para siempre como el padre de las tragamonedas.
Leer más…
